lunes, 24 de mayo de 2010

Hasta en las comisuras de las uñas

Ya hacía un buen que no entraba a escribir. Esto lo hice ayer, en una de esas ocasiones en que la noche comienza a hacer estragos, te enferma, y las palabras se vienen en sobredosis y tienes que soltarlas, no hay de otra, ellas lo piden, tensan las yemas de los dedos. Y aunque no sé bien si lo que escribo contiene sentido, de algo estoy seguro... contiene significado, es la carga del sueño despierto... veneno ineficaz, tanto o más que su dueño.

Quieras o no quieras.
Extraje lo suficiente de su textil y primer y único contacto
Oligrafía con detalles de fabulosas cornamentas.
Notando sutilmente por las plantas de los pies el alfombrado de cazador
y un polvoroso sombrero de arlequín... esto no debe continuar, elaboraré algo nuevo...

En vista de un efecto nulo y su contraproducente nausea, les dejaré esta otra aberración, un poco más de acuerdo a lo que siento en éste bólido momento (con confecciones improvisadas)...

¡A la mera manera hexápoda!


Mis latidos gástricos escurruñan
un claxon al abrir la geta
el lenguaje de las crucarrachas
macabra composición comienza con la descomposición
¡Filetes! kruaj taj traj rg carj craj ts-ts, chaja
crffaj-aj fjtj gsjajgsh.

Machaca, burbujugosa mugre sangre enchamuscada,
crujidivertido, pocas pecas en silencio engutivo,
notece, huélase, tire de la manija desperpanturrada,
retuerza la bofa, la bofa, bofa pictórica
filos agudos vengativos disparando
luego la coagula encostrando.

Glotona herrambre de maloliente fodonguez
¡ Retuerzace!
Regordete
Retoce
Retuerzace
con todas sus fuerzas...
Retuerzace.

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