domingo, 9 de abril de 2017

Mi mujer ideal

Advertencia: esta entrada estará por tiempo limitado, el gusto de exponer directamente lo que pienso y siento también me vuelve temeroso de hacer el ridículo u ofender a quienes estimo.

Como buen utopista/distopista, me encanta revolcarme en lo imposible y casi casi cocinarlo. Cocinar es el verbo ideal, porque implica la medida exacta y la mezcla adecuada de ingredientes.

Como se podría pensar, la mujer ideal es un frankenstain, porque proviene de todas aquellas mujeres de las que me he enamorado u obsesionado, o de hasta personajes que me hicieron identificarme con el personaje que las pretendía. Y también contiene todas aquellas virtudes y defectos que aplaudo de mis amigas.

Ya no sé si plantear cuestiones físicas porque siempre parece que ofendes a quienes no reunen los requisitos. Pero se los presentaré en sencillo. Sencillamente me gusta estar con una persona que me alegre la vista. Llamo fetiche a todo aquello que activa al instante mis instintos básicos de emparejamiento, pero no son estatutos rigidos. Así como hay mujeres que les llaman los hombres con barba, o bigote, musculosos, o altos y flacos, pues así yo también tengo mis predilecciones.


Fetiches físicos con orden de importancia:

  • Ojos: de parpados hinchados, o que sean grandes, o tristes, o que sonrían entrecerrados.
  • Cabello oscuro máximo fetiche, y en la escala los pelirrojos en último lugar, pasando primero por castaño y luego rubios.
  • Trasero de lindo a gordo
  • Piel de morena a clara, siendo las morenas claras lo máximo.
  • Ni más flaca que yo, ni lonjuda 
  • Voz grave
  • Estatura alrededor de 1.64
  • Caderas amplias
  • Acento tapatío o chileno.
  • Lindos pechos
  • Cuello largo

Con 6 de 11 ya me derrito. Pero a eso sumenle los fetiches materiales, es decir, ropa y accesorios.


Fetiches materiales:
  • Calzas, leggings, mallas
  • Calcetas
  • Medias
  • Collares de cuentas
  • Jeans o pantalones de mezclilla
  • Botas
  • Sueteres
  • Lencería
Ahora sí pasemos a la personalidad que es lo más importante para que funcione:

Personalidad:
  • Orgullosa
  • Prudente
  • Inteligente
  • Perspicaz 
  • Carácter fuerte
  • Desvergonzada
  • Impasible
  • Tortuosa
  • Elitista
  • Celosa
  • Fiel
  • Comunicativa pero no perica.
  • Cariñosa en la intimidad
Aparte de la niña que me maltrataba, la maestra, y la catequista que me escuchaban y querían... entre mis modelos de fervor romántico destacan Akane de Ranma 1/2; sí, yo era Ryoga, y Pan de Dragon
Ball GT. De actrices del cine me han gustado Jennifer Connelly, Escarlett Johansson con cabello oscuro, Winona Ryder, Mia Krishner, Cecilia Suarez y por una breve temporada Angelina Jolie porque me gustaba Lara Croft de Tomb Raider. Del ámbito literario me han gustado: Macha, la diosa yegua de los celtas y Rebeca de Cien años de soledad. De heroínas solo Silk. De modelos porno Rachel Starr, Lela Star antes de modificarse grotescamente, Jynx Maze, Simone Peach, y Anissa Kate.


jueves, 23 de marzo de 2017

Mis hermanos oyendo una y otra noche diferentes versiones de la intro de la GT que me remiten a un solo referente de tortura. 

martes, 24 de enero de 2017

Cómo ser mejores jefes de nuestro gobierno



Problemas democráticos a resolver en nuestro país:
  • Falta de representatividad 
  • Mafias partidistas
  • Clase política viciada, amañada y privilegiada
Una vez cumpliendo 18 años nos convertimos en ciudadanos responsables para administrar nuestros gobiernos, o como dice Gilberto Lozano (hombre de ideas, de valor y respuesta), nosotros somos los jefes y ellos nuestros empleados. Nosotros pagamos sus gordos salarios, bonos, servicios y aguinaldos. Él propone formar células ciudadanas para vigilar sus decisiones, de 5 a 20 integrantes. 


Falta de representatividad
  • Los legisladores responden a sus propios intereses y a los de sus partidos.
  • Las minorias están sujetas a los prejuicios de sus representantes. 

Mafias partidistas
  • Las cantidades exhorbitantes de millones de pesos destinados a los partidos les otorga un poder desmedido y destinado a conservar el mismo sistema inservible. 
  • Los partidos en contra del grupo en poder, solo juegan a ser los rivales, cuando aparece una iniciativa que le pueda restar poder a la partidocracia, se abstienen de votar.
  • Son corruptibles.
  • Corrompen todos los poderes de gobierno e instituciones supuestamente autónomas, infiltrando a sus miembros, o amigos y familiares de sus miembros.

Clase política viciada, amañada y privilegiada
  • Son parte de las mafias partidistas. 
  • Creen que un salario exhorbitante y todos los privilegios que actualmente gozan son funadamentales para trabajar bien; más importante que su voluntad.

El discurso moral individualista

Este dice que el cambio comienza contigo, es correcto; el problema es el sentido de ese cambio. No es un cambio moral ciudadano, no necesitamos un montón de santos, eso no va a cambiar el sistema. El cambio individual debe ser como patrón de tus representantes, y en consecuencia esforzarte en ser un buen patrón. Cómo: 
  • Conociendo tus necesidades y las de tu comunidad; priorizando las de la comunidad por las tuyas. 
  • Criticando y manifestando tu inconformidad, sí, pero también aportando ideas. 
  • Conociendo a tus representantes locales y estando al pendiente de sus actividades. 
  • En temporadas electorales, conocer a los candidatos que van por tu distrito, que se comprometan a crear o conservar un canal de comunicación, e informar desde este u otro medio su trabajo. 

La organización

Lo que viene tras cambiar en lo individual, es organizarte con más buenos jefes como tú. Porque debes entender que para ser escuchado se necesita un cauce de voces en una misma dirección, sino, tus exigencias pasan a ser el capricho de un renegado. Son las mencionadas células, las que tienen la iniciativa para agrupar y organizar al resto.
Piensa en las tecnologías de la información con las que actualmente contamos. Se pueden crear grupos en donde las mejores ideas sean propuestas para ser llevadas a sus respectivos representantes o dependencias públicas. Ya sea con una tormenta de mensajes, ya con la entrega de firmas, ya con una marcha. Búsca si ya existe un grupo en tus redes sociales, únete y selecciona la opción que prefieras para estar enterado de sus decisiones y formar parte de sus actividades.
Los representantes locales tienen a su cargo un distrito ¿de qué distrito eres?


¿Por qué reducirse a lo local?

Porque es un sistema de empleados jerarquizado. En donde las decisiones más importantes para todos, son tomadas por un grupo aislado, pero para que estas decisiones sean llevadas a cabo, deben ser aprobadas por nuestros representantes, y es aquí donde nuestro papel como jefes es fundamental, porque podemos proponer soluciones mejores, o decidir si lo ya propuesto realmente nos conviene y ponerlo en la mesa de quien supone ser nuestra voz.


Lo ideal

Lo ideal sería:
  • Que estos grupos contaran con subgrupos para las minorías. 
  • Que pudiesemos exigir la renuncia de un mal representante, y si es posible, que contasemos con mecánismos legales para revocarlos de sus puestos.
  • Que cada grupo contara con por lo menos un politólogo, un economista, un biologo, en fin, un especialista para cada una de las áreas a legislar, y que estos pudieran sobresalir visualmente del resto para conocer su opinión profesional. 
  • Que se facilitara la agenda legislativa al grupo, así como las reformas y propuestas a ley suscritas a esta. 
  • Que los legisladores pudieran dar el argumento del por qué se inclinan a favor o en contra de tal o cual propuesta y así los ciudadanos sopesar pros y contras para apoyarlos o no.

Otras concideraciones 

El mayor problema siempre será la falta de interés o de tiempo. Pero este, en la medida que seamos capaces de ganar terreno en los beneficios de este sistema paralelo al sistema político actual, y de otorgar una mejor calidad de empleo para la población, logrará contrarrestarse.

Hace tiempo, con mi primera propuesta de democracia digital, recibí el comentario de que no hacía falta tanto, que solo bastaba con que nuestros representantes trabajaran. Mi argumento en contra es que eso lo hacen los malos jefes; dar por sentado que nuestro papel es el de simples observadores, y confiar en que hayamos tomado una buena decisión en tiempos electorales o de contratación. Lo cual sabemos es absurdo, porque la mayoría de candidatos salen de mafias partidistas, lo cual nos deja a merced de sus interéses.  

También quiero aclarar que los ciudadanos no estaríamos haciendo el trabajo legislativo que le corresponde a diputados y senadores; tan solo estaríamos formando parte de. 

Sobre la demagogia: es mejor que el pueblo se equivoque y aprenda de su error, a que un grupo que no forma parte del pueblo decida lo que es mejor para este.


domingo, 11 de diciembre de 2016

La era del bufón

Es la era del bufón. No nos reímos tan solo de la muerte fisica, nos reímos de todas las muertes. Con la última victoria honesta e inocente del capitalismo por sobre todas sus viejas adversarias, parece de retrasados seguir enamorados de cualquier ideología. Las ideologías están muertas. Puedo aceptar el golpe, que ni siquiera es tal porque jamás llegué a casarme con ninguna. Lo más amargo viene cuando se cae en el extremo de chupar la verga imperante de lo establecido. Todo aquel que pretenda cambiar el glorioso sistema, debe ser ridiculizado y minimazado, con una etiqueta que lo destierre de la seriedad en la que quizá pudo haber plantado ideas o acciones posiblemente de provecho para el bien común. En el mejor de los casos se devolverá al redil diciendo mientras rie: sí cierto, qué tonto fui, yo no sé nada de política, quién soy yo para cambiar las cosas cuando no puedo cambiar yo, me reduciré a mi trinchera, a mi trabajo (claro ¿acaso hay otro territorio para desarrollarnos?). 

No digo que hay que volar todo en pedazos y empezar de cero (en realidad si se me antoja pero como pura fantasía guajira), digo que no desistan de pensar en cómo transformar el sistema perfecto que tenemos; el agua que no fluye se echa a perder. Y si se les ocurre algo pero no pueden llevarlo a cabo, no duden en compartirlo con quien le sea posible. A mí me hace un ruido infernal la frase: vida solo hay una. Es una puta frustración la que me ahoga. Pero soy anticuado, en la era del bufón la vida no vale nada y todos mueren como ganado ¿qué más da? ¿hace diferencia la plenitud cuando al final ni el recuerdo te llevas?

Iba hablar de todo el sistema de valores, del amor y la familia, de la religión, del feminismo, del veganismo, de todos los ismos a los que un gran sector de la población aún se aferra. Me gustaría decirles que no se casen con sus ideologías. Me gustaría decirles que sean críticos sin terminar siendo bufones. Una delgada línea separa a los bufones de la carnada para bufón, y unas veces te encuentras de un lado y sin saberlo ya estás del otro. Es la razón exagerada en contra de la pasión exagerada. La pasión siempre perderá. Sean fieles a sus principios, pero sin fanatismo ideológico.

Claro que el tema da para mucho más. Puedes asomarte desde esta perspectiva a las redes sociales y constatar que la caza del mejor chiste o del mayor ridículo es nuestra más eficiente vía de desasosiego.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Cómo saber si tienes vocación creativa

Siempre ha habido una cierta predispocisión que facilita a algunos ser buenos en ciertas áreas de la vida. Son las bulbosidades a las que me refería en un apartado anterior, pero racionalmente tiene que deberse a zonas del cerebro más desarrolladas que otras que posibilitan y maximizan tareas específicas del ente asignado a ellas. Daría ejemplos de profesionistas mediocres que no toleran su trabajo y otros que sobresalen del montón y tienes el gusto de recibir sus servicios. Bien, creo que queda claro, no necesitamos ejemplos.

Las áreas profesionales del ente creativo son, cuando bien le va: guionista, director, ilustrador, diseñador, artesano, publicista, dramaturgo, escenógrafo; cuando mal: escritor, pintor, escultor, muralista, poeta, compositor. Pero el bien y el mal en esto puede trastocarse con facilidad, depende del punto de vista, yo lo estoy enfocando desde un punto de vista económico. Hay quien puede verlo a la inversa desde una perspectiva de libertad creativa.

La actuación, la danza y la música no las conscidero porque me parece que tienen un aura de astucia, de manipulación a partir de una línea preestablecida, aunque claro que hay quienes forzan esta cinta para mostrar su propia voz. Como esas escenas de demonios tratando de salir de un cuerpo humano, manifestandose como rostros y manos empujando la piel desde dentro.

Cómo saber si tienes vocación creativa:

  • Si en una actividad cotidiana de repente, como por epifanía, enlazas una y otra cosa sin conexión y la imagínas plasmada en lo que mejor sabes hacer.
  • Si un curso o lectura de teoría o análisis, lo tomas como una pesca de tips para experimentar más tarde.
  • Si disfrutas a medida que tus divagaciones se van concretando mientras pintas, esculpes, escribes, planeas.
  • Te apasiona planear.
  • Si te cansa escuchar o leer todo aquello que ya conocías.
  • Conservas con devoción todo lo que te conmueve, por lo regular de forma estética, pero siempre estás en una constante búsqueda por más.
  • No sé si será regla, pero todo lo que pasa a tu alrededor lo absorves y te abrumas con facilidad así que necesitas largos periodos de inactividad o su otro extremo, de desenfreno.
  • Te preocupa el cómo eres percibido.
  • Ya que tienes el ego deformado, a veces del tamaño de una ballena y otras es un chicle masticado. Por lo general este suele ser tu talón de Aquiles.

Cómo ser un escritor

Proclamarse escritor es una mamada.

¿Qué hay que hacer para proclamarse escritor? ¿publicar? ¿ganar reconocimientos y concursos? si tu finalidad es esta, se dichoso, estás en el lugar correcto, yo te diré el cómo en esta misma entrada. 

Desde hoy abandonaré autotitularme escritor porque estaría clasificandome en el mismo reino de un grupo selecto de divos que se lambisconean y se recodean en fiestas y presentaciones exclusivas.

Dije antes que ser escritor no es una ocupación productiva compatible con ningún puesto laboral de hoy en día. Mentí. Recuerdan aquellos burgueses del siglo XIX que solo se la pasaban en reuniones y armaban comités y organizaban clubs sociales, en efecto mutaron en lo que conocemos por artistas, entre ellos los ensoñados escritores. 

Cuando entré a Letras hispánicas me preguntaba de qué manera se llegaba a estar en lo alto de un estrado hablando de tu nueva novela junto con otros conocedores de la literatura. Estaba consciente de que no era una licenciatura para ser escritor, pero aún así era lo más cercano a estar detrás del estrado. Sin darme cuenta estaba ya dando mi primer paso dentro de aquel mundo. Y también me resultaba repulsivo; los egos, los temas siempre referentes a la cultura, a la política, a la academia, pero a un nivel bien superficial, bien insignificante. En contraparte estaban aquellos hartos de la hipocresía o sangronadas (porque también había quienes se pavoneaban de esgrimir un cinismo nocivo) de estos otros, pero que jamás iban más allá de críticas, etiquetar a todos y reducirlos a una farsa.

Me ha pasado ya varias veces, que me defino como algo, tanteo sus implicaciones y termino desechandolo. No es nada nuevo. 

Aquí nos encontramos con el clásico caso del Arte vs el "arte". Además cuando se trata de literatura siempre resulta ser un arte culto, porque las mayorías salvajes prefieren las lecturas útiles e informativas, como lo que encuentras en el periódico, las revistas, el horóscopo, etc. Atiendan esto: Escritor vs "escritor". 

Retomo literalmente lo que dije en otra entrada: El escritor real, sin anexos, no encaja en el sistema productivo. Puede que escriba una novela y una veintena de cuentos y mañana ya no sienta la necesidad de continuar escribiendo, que se sienta pleno con lo que ha hecho. O que termine una novela en tres años y empiece otra en cinco más. Y que esta última le genere ingresos después de muerto.

Seguro hay quien ha aprendido a tomar la labor literaria con más apego al sistema jornalero y se pone cierta cantidad de tiempo, cierto horario, todos los días de su vida a teclear. Con su taza de café a un lado y el cigarrillo consumiendose en el cenicero mientras se devanea los cesos por entramar un buen párrafo. Y le funciona. Pero tampoco es que sea una norma condicionante. El mayor beneficio que le veo, desde mi nula capacidad por llevarla a cabo (por mi indiagnosticada distimia), tiene que ver con la cantidad, puesto que mientras más tengas, mayor probabilidad hay de que algo sea bueno.


Ahora lo que les prometí. No hace falta que seas un extraordinario escritor para ganar concursos, acceder a becas y publicar. Lo único que debes hacer es formarte un curriculum. Empieza por los talleres de escritores con algo de renombre, no tanto para aprender, sino más bien para socializar; publica en revistas locales; entra en el mundo de la gente de letras, no hace falta que entres a la carrera, obten contactos con potencial; entra en concursos mamones de talleres para jovenes creadores, es el siguiente paso después de los talleres de escritores mediocres. Con esta experiencia en tu semblanza ya puedes participar para revistas a nivel nacional, premios, y hasta becas. Con tal prestigio, lo que escribas será publicable. 

Pero hay un precio. Te amoldarán a sus cánones, como a una miss universo. Será dificil que vislumbres una cultura más allá de la que ellos hablan, de la que a ellos les importa mostrar. Es ideal para quienes se enamoran del personaje de escritor. Por otro lado, dirán que sería útil para quien ya tiene algo preparado y solo quiere darlo a conocer; cierto. Sin embargo debe ser alguien con una técnica precozmente depurada, puesto que estos caminos son ofertados solo para jovenes.

Desconozco si mis métodos se inclinan más a lo que a un Escritor concierne. Pero estoy seguro que son más honestos. En principio parten de un proyecto, no de un romance por ser alguien. Luego mi intención es materializar (y espiritualizar también) lo que se encuentra desvanecido e inconsistente en mi cabeza, ya sean lugares, personajes, ideas, circunstancias, etc. Ya que escribir es mi manera más efectiva de darle orden al caos, no en cambio, de demostrar que soy capaz de una prosa única. Es verdad, soy vanidoso y egocentrico, quiero dejar mi huella. Pienso que si tras unos años, entre más mejor, después de haber muerto, alguien leyera mis apuntes, cuentos, quizá novelas o mi bestiario, y dijera "me encanta", habrá valido la pena todo esto: me refiero a ir siempre por el peor camino; salirme de la universidad, buscar la forma de ganarme la vida y a la vez no abandonar mis proyectos literarios, rechazar en lo posible los consejos de otros escritores para escribir y todo eso que me frustra.

Mi consejo si quieres encontrar tu estilo o libertad narrativa: Mantente en la búsqueda de aquel libro, cuento, lo que sea; aquella lectura idílica. Si no la encuentras, proponte ser tú su creador, si encuentras algo cercano o incluso muy superior, disfrutalo, no quieras comprender las partes que lo hacen grande. El acto de escribir debe ser un reto, nunca una terquedad. Para ello es indispensable conocer tus límites. Lee, y descubrirás historias fascinantes en una prosa lánguida, sugetate a ellas para tus primeros intentos. No caigas en el conformismo, siempre experimenta, busca, investiga, sigue leyendo.

Por mi parte ahora seré un proyector, ya era lavadora por tanto ciclo, ¿qué otra manera de cosificar mi alma existe?

domingo, 30 de octubre de 2016

Masculinidad

Estoy preparando mi blog para segmentarlo en varios blogs, hacerle la mitosis; Taquigrafía grajica se quedará con el material creativo: composiciones poéticas, cuentos y relatos; habrá uno exclusivo para textos como éste, ciclos, críticas, y demás miscelanea; y otro para asuntos políticos y para la organización social civil que estoy gestando.

Ahora vamos al tema de esta entrada.

La masculinidad se genera en el cómo integras en ti los roles que la cultura y la sociedad te ofrecen, o te imponen, dependiendo del ambiente en que te desenvuelvas, ofrecen o imponen. Hay cuatro variantes constantes en esta ecuación; el cómo te ven los demás, el cómo te ves tú, el cómo es que deseas ser visto y el cómo ves tú a los demás. Me saltaré explicaciones detalladas sobre cada una y expondré mi situación con aquellos roles altamente significativos.

 El padre

Considero que el papel del padre primordialmente es el de proveedor, pero este mismo ha venido decayendo a medida que las mujeres consiguen independizarse económicamente y pueden compartir los gastos de sus bolsillos. En este camino, y sabiendo de antemano que no tengo un trabajo fijo o mejor dicho, formal, sino que actualmente me hallo en la búsqueda de la subsistencia desde la labor artística, a la que me aferro seguir hasta sus últimas consecuencias, he determinado que debo destinar mis ganancias, en altas dosis, a mi propia manutención y proyectos. Para pronto y como consecuencia diré que no me figuro en un futuro con hijos. Pero en dado caso que las ganancias logren cubrir mis necesidades y se mantengan constantes y equilibradas, no me desagrada la idea de destinar parte a un ser querido. 

Por el lado emocional si me agrada pensarme como padre, pero sólo de uno, porque soy demasiado egoísta para dedicar mucho tiempo a la crianza.

¿Qué tipo de padre sería? no lo sé, pero pienso que no uno estricto; trataría de demostrarle afecto, aunque a un nivel mediano. Pondría normas, ya saben, mis sistemas, con sus partes de individualidad y de conjunto, de tareas y de esparcimiento. Me interesará sobre todo el aspecto de su formación; así que lo pondré a probar de todo antes de quedarse con algo. Apoyaré todos sus proyectos y condicionaré sus abandonos a aspectos racionales. Fomentaré los aspectos culturales a mi alcance, ya sea por mi propio gusto o su interés. 

La pareja

Antes estaba interesado en conocerme como pareja y lo descubrí no hace tanto. No soy muy buen novio y definitivamente no quiero ser esposo de nadie. Soy inclinado más al enamoramiento que al amor. Quizá deba conocer a la persona indicada pero tampoco me interesa estar buscándola. Como novio me frustraba tener que ver e interactuar con las demás mujeres como individuos asexuados. No soy un coqueto acérrimo ni mucho menos, pero me gusta fantasear, y también, aunque no ocurra con frecuencia, las pequeñas cargas de tensión sexual. Cuando tienes pareja, las fantasías con otras mujeres adquieren una connotación de infidelidad e hijoputez y las interacciones pierden su carga erótica, si es que la hay, al suprimir la posibilidad, por mínima que sea. Supongo que soy considerado con mi pareja al suprimir la posibilidad, pero el caso es que lo detesto y prefiero mil veces no tener pareja.

 No descarto que una vez enamorado o amando me importe un comino las demás. Entonces eso: pareja sólo enamorado o amando, pero para boda, mejor esperar más de tres años, más experimentos de convivencia para una vida en común. 

Aunque igual no creo en el matrimonio, la unión libre es una buena manera de compañía.

El amigo

Creo la amistad es mi mejor faceta. Para con otros varones me siento libre de hablar sin tapujos de todo lo que me plazca y de comportarme como se me dé la gana. Sin embargo, me es difícil depositar mi confianza en hombres que te ponen a prueba o no te respetan hasta que te lo ganes. Esos hombres deben ganarse mi confianza aunque tengan mi incondicional respeto. 

 Para con las féminas. Me gusta su compañía y atención. La mayoría son excelentes conversadoras sobre temas serios. Y con pocas se puede tener la tensión sexual o las fantasías de las que hablaba antes, pero se puede, lo que es fabuloso. Además su amistad, en ocasiones, trae consigo muestras de afecto, lo que con otros hombres sucede, pero de una manera que tiene que ver más en actos de lealtad y confianza que en abrazos.

El familiar

Hijo y hermano. Para mí significa cumplir con responsabilidades. No soy muy afectivo, así que entenderán que en mi familia cada quien se ocupa de sus asuntos. Pero de esto solo hasta un plano de acción, porque existe gran confianza entre todos para hablar de nuestros problemas, metas y logros. Cuando no hay ni problemas, ni metas, ni logros, o son los mismos de siempre, no solemos mencionarlos. Y eso sucede casi todo el tiempo. El silencio. 

El ciudadano

Soy un ciudadano difícil que va en contra de muchas tradiciones. Me fastidia saludar a mis vecinos porque no es raro encontrarlos fuera y eso equivale a muchos hola, bueno días, hola, buenas tardes, hola, buenas noches, qué tal. También es algo incomodo que entre ellos se lleven tan bien y embonen a la perfección. En la cuadra tendríamos el papel de los amargados, que no gustan de participar en los eventos religiosos o hablar de autos, futbol, y todas esas cosas intrascendentes; deben sospechar que varios de nosotros somos ateos, no sé. 

Por otro lado, quiero modificar lo obsoleto de nuestro sistema político para ayudar a mi ciudad a prosperar, a sus habitantes a mejorar sus condiciones de vida, y por ello formo una organización social. 

Resumen

  • Preferiría no tener hijos pero si llegasen espero que sea solo uno, luego con todo gusto me haré la vasectomía. Condicionado a solvencia e independencia económica.
  • La base de mi paternidad sería el equilibrio, y la libertad en base al equilibrio.
  • No pienso casarme, pero no descarto la unión libre.
  • Noviazgo únicamente enamorado o amando.
  • Soy fetichista, y tiendo a objetificar e idealizar a ciertas mujeres, pero también soy capaz de encariñarme con aspectos de su personalidad. 
  • Amigo respetuoso pero desconfiado.
  •  Hijo responsable de sus deberes, pero solo los hechos rutina.
  • Hermano abierto al intercambio de opiniones.
  • Persona poco afectiva.
  • Sentimentaloide unas veces, otras demasiado racional. 
  • Feminista (aunque no me guste el término) del feminismo moderado que busca la igualdad a razón de lo justo y merecido, y no por caprichos ideológicos.
  • Selectivo; de todas las maneras posibles: afectiva, sexual, estética, etcétera.
  • Vanidoso: me gusta proyectar mi personalidad en mí y en lo que hago y objetificarme.
  • Poco social.
  • De gusto excéntrico.
  • De agresividad pasiva.
  • Me gusta la animalidad, en mí y en los demás.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Circo democrático

Todos los mexicanos hemos atestiguado el gran movimiento que se hace en pro de las tan poco esperadas elecciones por puestos de gobierno en el país. Más que democracia, parece una simple justificación para legitimar su derecho a ocupar los curules. Y no hace falta decir que durante la contienda electoral se cometen una serie de atropellos, engaños (como mínimo) y estrategias de guerra sucia, sin dejar de lado la alianza con los medios de comunicación para echar tierra en asuntos vergonzosos, denigrar al contrincante o a su partido, o ensalzarse con encuestas y colgarse de logros que muchas veces ni siquiera fueron originados por ellos.

Quienes deberían regularlos y no permitir toda esta serie de sinvergüenzadas, fueron en alguna ocasión, si no es que continúan siendo, miembros de los partidos políticos más representativos. No podemos hablar de contiendas justas mientras esto siga igual.  

Los mexicanos estamos hartos de jugar a la democracia. Es más, democracia nos suena a circo, a estafa, a payasada millonaria. ¿Es acaso esto lo que significa la democracia? ¿Queremos entonces una democracia?    

Es sin embargo, lo que se degenera cuando los poderes partidistas se hacen cargo del estado, cuando los ciudadanos los dejamos crecer como tumores, esperando que por arte de milagro se reduzcan y ellos mismos se regulen. Es una pendejada. Y claro, eso no es democracia, es una simulación de democracia. 

La democracia representativa sólo es el principio de la verdadera democracia. Porque no basta, poner monigotes que parecían justos (a veces ni eso) en campaña, y ya en el poder, se olviden de quienes los han escogido para estar a cargo y benefician a quienes los ofertaron como dignos representantes para estar a cargo, y por supuesto, se benefician a ellos por sobre todos los demás, se adornan de privilegios que no merecen. Ganar una contienda electoral no significa ganarse la lotería. Pero mientras nadie sea capaz de imponerles límites. Es en efecto, ganarse la lotería.

Una verdadera democracia, tras elegir representante, continúa en la vía de participación ciudadana.

LA PARTE INTERESANTE

Se han hecho esfuerzos inútiles y contraproducentes para activar la democracia participativa. Es más, las tecnologías de la información, como el internet y las redes sociales, contrariamente a lo que se podría esperar, se han encargado de socavar las esperanzas, puesto que no es suficiente con que simplemente cumplan su función, siendo mecanismos para transmitir el malestar social. Todo aquel inconforme es capaz de ser visto y manifestar su inconformidad. El defecto es que toda la suma de voces, de posturas a favor o en contra, se nulifican en la acción.

Se podría pensar que la herramienta informática está hecha para perpetuar el sistema. Para desahogar a las masas en reiteradas olas de frustración. Todos suspiran, todos deben suspirar y declarar al unísono "no hay remedio". Se les olvida que es sólo una herramienta, y que como toda herramienta puede cumplir una parte del propósito, pero no podemos esperar que lo finalice. El mal no es que exista, es creer que con ella podemos resolverlo todo. Por eso me opongo a esas posturas que prefieren descalificarla de una vez por todas y no utilizarla bajo ninguna circunstancia. 

Han surgido organizaciones que utilizan estas herramientas para legitimar sus batallas. Todo alzando la bandera de la democracia. La recolección de "firmas" es su principal recurso. 

Se entristece el espíritu de lucha, la gente detesta pelear dando click en aceptar. Preferirían marchar frente al congreso, tumbar sus puertas y... entonces qué? ¿quién decidiría el proceder de aquel acto simbólico de poder? La organización debe ser una constante. Podrían secuestrar a los legisladores y amenazarlos para que cumplan sus demandas. Podrían destruir el lugar, quemarlo. O el preferido golpe de estado, de sustitución de régimen ¿Las decisiones de este grupo serían la voluntad del pueblo? 

El problema de este mecanismo de confrontación no se centra únicamente en que no hay forma de legitimarlo. También se debe contemplar que para tal golpe, único y contundente, se deben tener en claro unas cuantas cuestiones:
  1. Qué hacer después de la irrupción
  2. Quién o quienes lideran al resto
  3. Qué nuevos sistemas se planean imponer
  4. Cuales son los límites de aquellos nuevos sistemas
Quizá parezca fácil, pero en la planeación se puede producir un conflicto interno, que debilita y resta al movimiento de sublevación, como ocurría a menudo con los celtas de las galias a la hora de confrontar al ejército romano. O bien, la anulación de toda acción a causa de demasiado debate y ninguna resolución.



Es gracioso, pero en nuestra situación no hay manera de creer en una revolución armada, por lo menos no una siendo planeada con intenciones puras de un cambio sistemático. Hay que ser muy romántico para creerlo. En primer lugar, no estamos capacitados para enfrentar una fuerza armada que se cuelga medallas olímpicas. En segundo, de dónde conseguiríamos el armamento sin recurrir al mercado negro, al narco, y cómo devolverles el favor sin perjudicarnos. Pero el tercero, y más importante, es que la inmensa mayoría no podría arriesgar su flujo en la corriente, dejar de estudiar, dejar sus trabajos, su futuro mediocre pero seguro ¿quién sacrificará su vida por un cambio a medias?

La democracia participativa, no es ninguna panacea, es un animal noble que siempre estará en movimiento, y se necesita saber moverse en su búsqueda y dominio. Porque las mayorías no siempre tienen la razón; superponen la tradición y confían en los prejuicios. Mas los pueblos, como cualquier organismo pluricelular, se desarrollan. No un desarrollo de estado, basado en llenar de riquezas las arcas, sino uno real, de maduración, de libertad para elegir lo que a uno le nace hacer, y de conocimiento, comprensión, empatía, equilibrio.

Hay que examinar nuestro cuerpo social. En qué edad estamos. Y adecuar la democracia a nuestra medida.

Es esencial complejizar la interacción virtual por medio de la tecnología informática. Que no se reduzca a un clic. Que toda opinión cuente, hasta las que están en contra, los debates que no llevan a ningún lugar deben encontrar su cauce. La información y la investigación académica necesitan exigir su sitio, integrarse a la sociedad, pues pareciera existen para bien y crecimiento de ellos mismos.

En la antigua Grecia era un grupo élite quienes tomaban las decisiones, no todo el pueblo. Las mayorías están compuestas de minorías, así que son estas minorías las únicas que tienen derecho a exigir sus derechos, sin que medien los intereses de otros grupos opositores. Aunque es importante señalar que no toda minoría es inocua. Determinar qué voces minoritarias tienen voto es dar un paso precavido. Los niños y los pacientes psiquiátricos, por ejemplo, se consideran incapaces de escoger lo que más les conviene, pero esto no tiene que ser un motivo para silenciarlos. Por el contrario, ni los miembros de los partidos políticos, ni algún grupo empresarial, están sobre los demás, a pesar que actualmente su voz y voto tienen más peso que todo un país entero.