miércoles, 18 de septiembre de 2013

Un poco de "Querido diario"

Sé que soy un parásito. Y muy cínico. Porque aunque sé que puedo obtener un empleo mediocre y con eso pagar media renta, decido seguir aquí, paracitando cuanto se pueda. Sin embargo, estoy hambriento por entregar todas mis fuerzas a la escritura y a otro proyecto más productivo pero igual de casero, de esto si que no les digo ni coma.

 Ya no aguanto las ganas de abandonar la escuela. Y mi nuevo protocolo Dr. Jenkyll y Mr. Hyde (un semestre escolar y otro de "vagancia") me tortura como no tienen idea; sobretodo porque aún con pocas materias, y dedicándoles el mayor tiempo, dejando incluso mis otros proyectos temporalmente de lado, me harto mortalmente y simplemente decido no hacer nada.

La idea del susodicho protocolo es entregarme al bienestar incondicional que mis actividades extra académicas pueden ofrecerme y también, entregarme, por completo a la nausea y preocupación que sólo la escuela sabe proporcionar.... pero es mucho tiempo empleado para una y para otra, creo yo. ¿Me volveré loco de desesperación por hacer lo que no me viene en gana o la locura vendrá por el aislamiento macarrónico e insalubre (gustoso) de Mr. Hyde?

Y si me mudo, en mi propia ciudad... temo ocupar mi tiempo libre en idioteces domesticas y en el aburrido trabajo, más la escuela, más la tarea. Quizá suena fantástica la idea de vivir de la chingada pero solo... admito que hay muchas cosas que cambiarían; finalmente, por ejemplo, surtiría la despensa de variados comestibles a mi propia y única elección. Los deberes del hogar se reducirían drásticamente a mi espacio personal... exploraría la nueva zona, y lo más importante, tendría privacidad y por fin dormiría solo.

Por otro lado. Extrañaría a Dublin y perderme sus últimos años no me parece justo. Obviamente el no tener que cocinar, todo un lujo del buen parásito, me caería mal dejarlo. El tiempo es lo que más me preocupa, surgirían una chorrocena de actividades que la gente generalmente entiende como necesidades. 

Lo que haré es terminar mis cuatro tristes materias en estos cuatro largos meses; que por estar en la duda de quedarme o abortar se han puesto difíciles o más bien, yo me he quedado algo retrasado. Y mañana veré si puedo salvar dos de las cuatro o si de plano este resto de semestre será un híbrido entre pocas clases y pocas entretenciones y proyectos personales. Ya veremos.
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